lunes, 12 de octubre de 2009
lunes, 5 de octubre de 2009
Aun no sé nada de ti. ¿Dónde estás, con quién? ¿Piensas en mí, aunque sea a veces? Me gustaría poder hablarte y decirte todo aquello que una vez callé. Y más tarde perdí mi oportunidad y ahora no te tengo más. Ni siquiera para verte y pensar todo lo que daría por estar a tus lado. Ni siquiera para verte y pensar que me moriría si te perdiera. Y te perdí finalmente. Y me morí, juro que morí. Pero resurgí de mi misma, sin ánimo ni ganas volví a crecer. Triste en un principio, buscándote, aferrándome a tu recuerdo. Ese recuerdo que borré sin querer, y ahora solo me queda una vaga idea de tu aspecto. Pero no recuerdo ni tu voz, ni tus caricias. No recuerdo lo que era quererte. Y aun así, después de tanto tiempo, después de morir y resucitar, después de considerarte pasado, sigo preguntándome cómo estarás, dónde y con quién. Me quedo atenta esperando escuchar una respuesta a una pregunta que ni siquiera te he formulado. Intento gritarte ¡VUELVE! pero el viento arrastra mis palabras y nunca llegan a tus oídos. Intento decirte que creo que una vez te quise, que creía que me hacías bien, que creía que eras quien yo buscaba. Pero, ¿lo eras?
Abril me recuerda a ti. Te acuerdas de aquel 2 del 2009? ¿Cuándo pasó el tiempo tan rápido? ¿Cuando se escapó de mí tu sonrisa, cuándo te perdí sin saber por qué? ¿Cuándo huiste sin decirme dónde y por qué no me llevaste contigo?
Morí por ti. Pero no te confundas, ahora estoy viva.

