martes, 7 de julio de 2009

Príncipe de todos mis palacios, si me pudieran dar a elegir cómo y dónde yo quisiera morir, contestaría... acostada, feliz de estar a tu lado, víctima de un sexo exagerado, sonriendo, mirando el techo con tu cabeza en mi pecho. Sabes… me cuesta hacer este viaje; no, no es que no tenga esperanza, yo confío mucho en tu enseñanza. Vos confiá, confiá en mi aprendizaje.
Y si para nuestro amor no encuentro un buen adjetivo, es por que te amo mucho, mucho más del te amo que te digo.
Yo controlaba este juego, al principio era la dueña; firmaba cualquier papel, y hoy sos el protagonista de todos mis sueños. Soy esclava de tu piel.

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