Jugando a ser felices por desesperados, por no aguardar los sueños, por miedo a quedar solos. Pero llegamos tarde, te vi, me viste; nos reconocimos enseguida, pero tarde. Maldita sea la hora de econtrar lo qe soñe, tarde. Tanto soñarte y extrañarte sin tenerte, tanto inventarte. Tanto buscarte por las calles como un loco, sin entonctarte. Y va uno de tonto, por desesperado, confundiendo amor con compañia, y ese miedo idiota de verte viejo y sin pareja, que hace escojer con la cabeza lo que es del corazon.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario