viernes, 8 de mayo de 2009

Me acuerdo de esa tarde como ayer, vos me dijiste que no podías seguir más, que no daba para mas. Y yo me morí, no estabas hablando de nosotros y no era por mi directamente pero sabia que después de que vos digas NO, mi mundo se me venia encima. Me sentía sola y el corazón parecía un trozo de papel que ya no servía y lo tiraban a la basura.
Ese día por primera vez me di cuenta de todo lo que tendría que haber dicho y calle (como de costumbre, tarde), de que ese silencio contesto negativamente aunque mi interior moría por decirte YO TAMBIEN y a su vez me di cuenta que eras más de lo que parecías. Eras grande, enorme en mi, gran parte de mi vida sin querer estaba siendo llevada hacia ti, tal vez sin querer, tal vez las circunstancias me trasladaron hasta ahí, pero todo parecía conjugarse para que terminemos frente a frente tomándonos de las manos una y otra vez. Ese día me saque todas las dudas, solo un tinte de arrepentimiento en vos y a mi se me desmoronaba toda la ilusión, había soñado mucho sin querer, había imaginado todo perfecto porque que vos dejes todo no estaba en mis planes, es mas pensé que yo seria la que dijera adiós.
Esa tarde entendí porque no puedo sacarte de mi cabeza, conocí todo esos sueños que tengo y los conté uno por uno, esa tarde yo empecé a morir por ti.



No hay comentarios: