lunes, 6 de abril de 2009

El hombre que amo tiene el alma color cielo y los ojos color miel, una boca grande y dulce que sólo tiene palabras para hacerme poner bien. También un cascabel dentro de su corazón, siento que lo escucho donde estoy. El hombre que amo siempre sabe un tiempo antes lo que le voy a decir; necesita de mis besos, necesita de mis brazos, siempre pendiente de mi... Y tiene un resplandor que ilumina la avenida, y cuando me acaricia... me da vida. El hombre que amo dice que nuestros fracasos nos ayudan a crecer. Si hoy no alcanza lo que tengo cuando tenga entenderemos lo que nos costó tener. Y siempre me repite que no baje la guardia, afuera nos espera otra batalla.
Nunca conocí un amor así que pueda llevarme tan alto, alto hasta llegar más alto que el sol, y ver pequeño el universo.

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