martes, 10 de febrero de 2009


Mucha gente entra y sale de su vida a lo largo de los años. Pero solo los verdaderos amigos dejan huellas en tu corazón. Un amigo verdadero es alguien que cree en ti aunque tú hayas dejado de creer en ti mismo. Un abrazo vale mil palabras. Un amigo más. Al final, no nos acordaremos tanto de las palabras de nuestros enemigos, sino de los silencios de nuestros amigos.


Un verdadero amigo es alguien que te conoce tal como eres, comprende dónde has estado, te acompaña en tus logros y tus fracasos, celebra tus alegrías, comparte tu dolor y jamás te juzga por tus errores.


Los amigos a veces no necesitan palabras...
Sólo con mirarse se dicen mil cosas y comparten una manera especial de ver la vida.
Los amigos, a veces, se dicen palabras duras, discuten, se hieren y se reconcilian con un abrazo.
Los amigos siempre dicen la verdad, aunque duela, aunque no sea sencillo.
Los amigos son dos almas que aprenden juntas la sinceridad, la solidaridad, la alegría.
Tu y yo somos amigos, y quiero que esta amistad nunca termine.
Por eso, necesitamos estar de acuerdo en ser siempre sinceros el uno con elotro, en compartir nuestros buenos y malos momentos, en la necesidad de regalar y de reconocer nuestros errores.
Tu y yo somos amigos y esta amistad es uno de los tesoros más grandes de la vida. Aprendamos juntos a conservarla, a cultivarla y crezcamos con ella.

No hay comentarios: