martes, 30 de diciembre de 2008


Y es que sucede que a veces, al menos a veces, es necesario hacer ciertas cosas, llegar a ciertos lugares, para empezar a irse de ellos. A veces, es necesario besarte para despedirte. Decirte hola para pensar en adiós. A veces es necesario conocernos, para empezar a olvidarnos. Son las reglas del juego. Son las leyes de la vida. Son las injusticias que quizás nos pueblan y van dejando de conmovernos. Soy yo, que ya no sufro tanto las caídas. Sos vos, que quizás ni siquiera te caés tanto como me caigo yo, todavía (aunque preferiría haber aprendido justamente eso, a no caer, en lugar de a no llorar cada vez que caigo). Es la vida, sólo eso.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Mira, no es fácil para mí luchar en este guerra. No lo es. No es fácil tratar de avanzar en este campo minado, sin tener la certeza si realmente vale la pena el dolor. No estoy hecha de hierro, y nunca lo estaré. Ni siquiera puedo considerarme una persona fuerte. No lo sé. Es sólo que a veces TENGO LA ESPERANZA DE QUE ESTO PUEDE SER. O la tenía. Pero quiero que sepas que no estoy dispuesta a caer tan fácilmente. Por nosotros, porque aunque yo sea la única enamorada, no sé, no puedo, no me enseñaron a quedare de brazos cruzados. Se que he perdido todas las batallas. Lo sé. Se que quizás nunca me mirarás como tantas veces lo soñé. Se que quizás me quedaré de por vida recostada en el piso esperando a que te recuestes a mi lado y me abraces. Lo sé. Sé que no sos vos esa persona ideal, sé que me espera sufrimiento, melancolía, desilusión, sé que a lo mejor nunca podré tocarte y que escribiré tantas despedidas hacia ti, que juraré tantos olvidos, que perderé la cuenta. Lo sé. Pero dime una cosa: ¿De qué sirve saberlo? Si AÚN SIGO EN MI PAPEL DE MASOQUISTA. Si aún te pienso, aún te extraño, si aún me recuesto en el piso y te espero. Si olvido todo lo que sé al verte. Si me miras, y mi mundo se me da vuelta, y luego me das la espalda y recobro la conciencia. No me creas estúpida, porque ese no es precisamente el término que tienes que emplear. ¿O si? ¿A caso nunca te enamoraste sin ser correspondido? ¿A caso todas terminan correspondiéndote? Espero que lo entiendas. Yo no me busqué esto. YO NO SABÍA QUE SERÍA TAN DIFÍCIL, no lo sabía. Y de todas maneras, ¿qué más da? Si dolería de igual manera. Espero que no te estés aburriendo tanto. Espero que puedas mirar más allá de tu círculo, espero que puedas notarlo. Si pudiera pedir un deseo, quizás sería poder tomar las decisiones correctas. Tener la claridad de SABER SI VALE LA PENA SEGUIR LUCHANDO POR TI, seguir poniendo mi pecho para las balas. O si realmente debo ir y negarte la admisión, así de fácil. ¿Segundo deseo? QUE TE IMPORTE LO QUE SIENTO. Que lo valores, que le des el peso que realmente tiene. Ser la "conquistadora" realmente me cansa demasiado. Porque nunca me tocó jugar este papel. Nunca. Y quizás esté jugando este juego sola. No me extrañaría, enserio. No me extrañaría para nada. Lamento conocerte tanto y tener tan pocas cosas que reprocharte. Poder decirte tan pocas cosas que tengan sentido. Siento no poder explicarte cómo fue. Porque no lo sé, no sabría decírtelo. Sé que levantarás los brazos y dirás que no es tu culpa. Tendrás razón, NO ES TU CULPA. ¿Acaso no es la mía? Es mucho más fácil ser el conquistado en esta relación. Total, el primero en caer es el que más sufre. El primero en caer es el que debe dar los pasos por ambos. El que debe arriesgar por ambos. Y si algo sale mal, LLORAR LA DERROTA SOLO. El primero en caer es aquél que traza planes para conquistar su felicidad. PARA CONQUISTARTE. Es el que lo da todo sabiendo que quizás no recibirá nada a cambio. Pero todo eso pasa por aquél que se enamora primero, que cae primero... ¿Y sabés por qué? Por ser el más débil.

Todo lo que quiero es volver a verte, ¿eso es pedir demasiado? Sólo quiero ver tu sonrisa, sonriendo como antes. Bien, no intentaré abrazarte, no intentaré besarte, ni siquiera te tocaré. Todo lo que quiero es verte, ¿no sabés que es de verdad? Atesoré la forma en que solíamos reír y jugar, y como nos mirábamos a los ojos. Puedes mantenerme a distancia si no confías en mi resistencia, pero te juro que no te tocaré. Sé que pasó mucho tiempo, y aunque el tiempo cambie, creo que encontrarás gente que básicamente es la misma. Si todavía corre agua podemos ir a nadar y hacer lo que solíamos hacer. Podemos revivir nuestro tiempo. Pero estaremos amistosamente como hermanos. Aunque creo que, AÚN TE QUIERO.

viernes, 19 de diciembre de 2008


TE AMO.
Pero es inútil negarlo, tú me estás atrapando otra vez..
Pero es inútil negarlo, tú me estás atrapando otra vez..
Pero es inútil negarlo, tú me estás atrapando otra vez..
Pero es inútil negarlo, tú me estás atrapando otra vez..
Pero es inútil negarlo, tú me estás atrapando otra vez..
Pero es inútil negarlo, tú me estás atrapando otra vez..
Pero es inútil negarlo, tú me estás atrapando otra vez..
Pero es inútil negarlo, tú me estás atrapando otra vez..
Pero es inútil negarlo, tú me estás atrapando otra vez..



jueves, 18 de diciembre de 2008


Yo lo miraba y me invitaba al infierno, me seducía con su mágico sabor. Me está matando pero me estoy divirtiendo, hay algo en el que no tiene explicación. Y Bailamos con el en un largo viaje, fue peligroso pero igual interesante. Locuras, cristales, despertares sin resto. ¿Podré alguna vez alejarme de esto?
Aunque alguien me advirtió nunca dije que no. Ahora tengo que esconder las heridas.

jueves, 11 de diciembre de 2008


Esta noche estoy muy sola, sumergida en la quietud de este silencio, buscando una explicación que el cielo me está dando, tratando de entender algo que no comprendo: ¿Cómo puedes no quererme, si me amabas tanto... tanto? ¿Podrás ser feliz en otros como lo fuiste en mis brazos? El leve sonido del viento, se confunde con un murmullo, como si fuera un sollozo o una suave letanía… Pero descubro que es mi propia voz, que con un enorme esfuerzo y sin darse por vencida, como una súplica, una y otra vez, una y otra vez, repite TU NOMBRE.

No puede mi razón culparte por no quererme, pero aún absorto, mi corazón no lo comprende. Podrá mi mente descubrir el error, entender el motivo que me llevó a perderte. Pero desconsolada mi alma, no lo comprende. Al pasar los años, en mi memoria, quizá los recuerdos huyan o se mezclen; pero hacerme olvidar de ti, tan sólo podrá la muerte.
Ansiedad de escucharte, gratitud de tenerte, necesidad de abrazarte, alegría de verte. Fascinación al mirarte, obsesión por besarte y además por comprenderte. Admirarte, entregarme, soñarte, protegerte, extrañarte... Todo esto, es amarte.

martes, 9 de diciembre de 2008

Me he cepillado el pelo hasta dejarlo brillante y he cruzado la plaza para llenarme los ojos con esa luz que se cuela entre las copas de los árboles y deja dos escarabajos de oro en mis pupilas. Porque voy a verte. Porque voy a verte aún sabiendo que es para decirte adiós, para que me digas adiós, para que aprietes las manos entre las tuyas y me hables del amor que ha crecido en nosotros, pero no es una enredadera que da campanillas vioiláceas, sino una hiedra oscura, que nunca sabrá de flores. Sé todo lo que va a ocurrir:Rodará un llanto sobre mi mejilla.La nombrarás para sentirme menos culpable. Hablarás de ella, de su belleza y su madurez, y yo me estremeceré y los acunaré en mi mente, como si me pertenecieran. Es tu 'yo pecador' hablarme de eso, después de haber soltado amarras, después de haber viajado conmigo entre tus brazos por un mar de ángeles sentenciosos y risas asfixiadas por tus besos y vientos de fuegos quemándonos en la sencilla y honda ceremonia de la pasión y el estremecimiento. Cuando me confesaste que no eras libre, ya estaba enamorada de vos, ya me querías. Sentí que el universo se vaciaba y me tragaba en sucesivos terremotos; que me hundía buscando dónde apoyar los pies.-Pero te quiero- Dijiste. Y la tierra volvió bajo mis pies, se cerraron las grietas, se soldaron los abismos, todas las cosas volvieron a su lugar. Tan sólo una pátina gris velando el universo quedaba de esa sacudida total.Pero quedaba. Una pátina gris sobre mi vida, sobre mi cuerpo, oscureciéndose, aplastando mis movimientos hasta volverlos lentos gestos autómata. -Pero te quiero-Me colgué de esas tres palabras para no morir. Entonces empezó la ansiedad de nuestros encuentros.Empezaste a nombrarla cada vez, a armarla para mi, para que supiera sus colores, sus actos, su forma de pensar. Tan distinta de mi. Tan distante de vos y sin embargo teniéndote. Pero vos no sabías -todavía no sabes- que era ella y no yo quien te tenía.Y yo lo fui sabiendo -sin querer, sin proponerme saber- lo fui sabiendo día a día y fui ocultándotelo con miedo de que lo advirtieras. Mientras no lo supieras me albergarías en un rincón de tu ser y de tu mente y seguirías pensando que yo era tu motor, que yo era la corriente de luz que te impulsaba, tu oasis, tu huerto engalando de frutos para el hambre y arroyos para la sed.Egoísta, aferrada, empecinada, recortándote con el filoso cuchillo de la posesión; te quiero (o quería sólo para mi)¿En qué momento me iba a dar cuenta de esto? Una semana más y sucedió. Era lo inevitable, lo esperado con miedo, lo presentido. Eran los fantasmas corporizándose.Me llamaste con una voz triste, pero segura y firme:
-Tengo que hablar con vos, por última vez...
-Bueno...
-Mañana a las tres de la tarde.
Y hoy es mañana. Rodará un llanto por mi mejilla en el momento de decir adiós. Rodará un llanto por tu mejilla en el momento de decir la verdad. ¿Por qué entonces este afán de gustarte, este de cruzar la plaza para llenarme de luz y verdes nuevos, este de mirar el reloj aguardando la hora del encuentro, si sé que va a ser el último y nunca más, nunca más volveré a verte, volveré a estrecharme contra vos? ¿Es que me he vuelto loca de repente? Voy a morir un poco, y me acicalo. Voy al entierro de mi luz y me ilumino. Voy al martirio y río. Azucarado el café, lo siento amargo. Tiemblo, te quiero. Voy a evitarte la tortura. Voy a hacer algo por el amor que me recorre, que me aprieta frente al límite de tu olvido. Llamo al mozo, pago mi café. Huyo. Huyo de este lugar y del encuentro. Me esperarás en vano, no verás mis ojos mojados. No tendrás que decirme tu discurso de despedida. Ya ves, te facilito la tarea. Evito que te conviertas en mi verdugo. No es un acto de arrojo solamente; es una manera de inventarme la manera de creer que hubiera rodado un llanto por mi mejilla en el momento de la despedida.Porque si voy y estás sereno y duro, si voy y tus ojos están secos, será la muerte verdadera, la muerte total, definitiva. En cambio así... Puedo llenar mis ojos de recuerdos.

NO TENÍA EN MIS PLANES SOÑARTE, QUERERTE Y EXTRAÑARTE TANTO..

miércoles, 3 de diciembre de 2008




Proyectamos en una persona todo el sentimiento que somos capáz de sentir. Hacemos de cada instante un momento irrepetible, convertimos a la persona amada en alguien que no existe más que en nuestro cerebro. Somos nosotros mismos los que hacemos de la otra persona el amor de nuestra vida. Convertimos en dioses a personas corrientes y con esto creamos auténticos monstruos de amor y pasión que sólo existen porque nosotros así lo hemos decidido. El amor no está en el otro, si no en uno mismo... Quizás para la otra persona, cada momento que a vos te pareció maravilloso, sólo fue un momento más... uno de tantos... quizás cada palabra que convertiste en un tesoro, para la otra persona sólo fuera un conjunto de letras dichas por decir. Quizás nuestro amado no es lo que soñamos que sea, sólo proyectamos en él lo que necesitábamos obtener. Quizás sea mi amor lo que lo hizo único, diferente e insustituible. No existen los amores irremediables, ni las personas únicas. No necesitamos a nadie para poder seguir viviendo. Todo es fruto de nuestra imaginación, y del mismo modo que un día abrimos el corazón para dejar salir todo lo que llevábamos dentro, también podemos volver a recoger todo nuestro cariño y cerrar de nuevo... Somos los dueños. Nosotros decidimos. Creamos y destruimos, solo hace falta ser conscientes de que tenemos el poder... Y que sólo nosotros tenemos la llave.

lunes, 1 de diciembre de 2008

¿Dónde está el amor? El amor es siempre igual, nunca cambia. ¿Está loco el mundo? Si el amor y la paz son tan fuertes, ¿por qué hay amores desencontrados? ¿Un bebé es el amor? Qué lugar común... ¿Lugar común o verdad universal? El amor está acá, en nosotros. En la esperanza de que ese amor exista. El amor existe cuando logramos acallar tu voz, esos pensamientos destructivos que todos llevamos dentro: desconfianza, envidia, resentimiento, todas esas voces injuriantes con las que nos atacás, todas se callan cuando entra la esperanza. Todas las miserias que despertás están ahí, dentro de nosotros, listas para salir. ¿Pero, había preguntado dónde está el amor, no? También está en nosotros, en lo más profundo. Cuando logramos acallarte solo queda eso, esperanza y paz... Y por supuesto, amor.

Conclusión simple; ni la ausencia ni el tiempo son nada... ¿Qué carajo pasa? ¿Con qué oración termino esta frase que dejamos incompleta por no saber qué es lo que nos une tanto? ¿Qué es lo que hace que ahora te espere con tantas ganas? Finalmente me voy a convencer con algo. El hombre y la mujer nacieron para estar separados, para necesitarse constantemente, no para estar juntos; pero nada es imposible y lo imposible siempre tarda un poco más y nada que se consiga sin esfuerzo es tan valioso (Esto es una cadena de suposiciones o afirmaciones que se conectan, ¿ves?) Como nos conectamos nosotros, conexiones sin sentidos, hilos que nos unen y nos separan al mismo tiempo, distancias que ya viví antes. Suene ilógico coma estúpido coma ficticio, nos unen más cosas que los kilómetros que nos separan y yo te espero. Siendo mío te comparto como si fueses un completo desconocido, como si viviésemos constantemente en ese primer segundo que te vi y eras un desconocido más, que al siguiente segundo se convirtió en alguien especial. Haces que todo lo que conozca de vos me encante y que lo que no me muestres (quieras que conozca de vos) me lo imagine como todo lo tuyo, perfecto. Ninguna situación es tan terrible que no sea susceptible de empeorar. Me conoces, te conozco (nos conocemos/me encantas) mientras que podríamos seguir jugando el papel de completos desconocidos-