domingo, 19 de octubre de 2008


Y cuanto más me ignora, más lo adoro. ¿Qué puedo hacer? Haría cualquier cosa por él. Porque es agridulce. Me golpea en mis pies y no puedo evitarlo. No quiero a nadie más. Es un misterio. Es demasiado para mí. Pero aún así vuelvo por más. Es el chico que estoy buscando. Y cuando ve que soy yo en su identificador de llamadas, no atiende el teléfono. Pero no puedo darme por vencida ya, porque cada palabra que ha dicho, todavía resuena en mi cabeza.

No hay comentarios: